El buffet libre: el perfecto aliado para el alojamiento de los estudiantes

Imagen: Pixabay
La alimentación de un estudiante es un aspecto que debe tomarse en serio: una larga lista de estudios relaciona directamente determinados alimentos a un mejor rendimiento académico. La comida de una madre o una abuela siempre son la garantía de que un estudiante comerá bien… Pero… ¿qué pasa cuando el estudiante debe seguir sus estudios fuera de su ciudad natal? ¿Podemos competir contra madres y abuelas? Pues según el estudiante. Si tiene una buena concienciación alimenticia, tiempo para ir a comprar, paciencia para prepararse la comida, posiblemente ese esfuerzo se traduzca en un seguimiento de una dieta equilibrada. No obstante, este caso no acostumbra a verse con frecuencia… Un alojamiento de estudiantes en Barcelona, que entre sus servicios oferta un buffet libre, puede ser la gran solución para los estudiantes que procuran seguir una alimentación sana e incluso para los padres que tiene esta preocupación. Si un estudiante tiene a su alcance desayuno, comida y cena con un simple chasquido de dedos, su vida cambia drásticamente.

¿Por qué el buffet libre de una residencia cambia la vida de un estudiante?

1.     El tiempo

El tiempo de ir a comprar, el tiempo de cocinar, el tiempo de hacerse el tupper para el día siguiente… Todo este tiempo que invierte el estudiante en la cocina es tiempo que no puede destinar a actividades que verdaderamente le gustan o que necesita para superar sus objetivos académicos. Es obvio que sin tiempo los universitarios terminan por tomar el camino de los ultracongelados, la comida rápida y los malos hábitos alimenticios.

2.     La alimentación saludable

Es mucho más fácil seguir una alimentación saludable cuando el buffet de una residencia nos facilita todo ese trabajo que nos implicaría tiempo, esfuerzo y dedicación. Sin ningún tipo de duda, es más fácil de esta manera consumir aquellos alimentos que nuestro cuerpo espera para afrontar el estudio y rendir al máximo.

3.     El servicio de picnic

Los estudiantes que tienen horario de mañanas y de tardes, o que incluso alternan los estudios con algún trabajo, saben el lujo que representa tener un tupper preparado por arte de magia. El buffet libre de una residencia que ofrece este servicio está dando calidad de vida al universitario y quitándole algunas de las preocupaciones que suscita un día copado de actividades.

4.     La calidad

Todo sea dicho: la calidad también cuenta, y mucho. Una residencia universitaria que no externaliza su servicio de comida está garantizando mantener unos estándares de calidad altos. En ese caso, con más razón un estudiante debe declinarse por esta opción: la comida que recibirá cada día no viene enlatada ni en grandes camiones cortesía de cualquier catering.

5.     Rechazo al abuso de determinados alimentos

Las patatas fritas, las hamburguesas o las pizzas forman el abc del menú diario de muchos estudiantes. El buffet libre que dispone una residencia también sirve para este propósito: regular el consumo de según qué alimentos cuyo abuso puede suponer grandes problemas de salud y, por supuesto, un decrecimiento de su rendimiento académico.

Deja un comentario